Mis amigos me apodaron “La Biblia dice…”
Aunque lo tomé como un cumplido, en realidad no lo decían con esa intención.
Dicen que los niños pueden ser crueles, y bueno, otra realidad de la vida es que los jóvenes adultos solteros también pueden serlo. Algunos incluso dirían que los solteros pueden ser un poco quisquillosos.
Cómo nació el apodo
Estaba viviendo mi mejor vida a mediados y finales de mis veinte. Había encontrado una comunidad de iglesia local que me encantaba. Lo que hacía tan especial a esta comunidad para mí era que, por fin, había encontrado un grupo de pares cristianos con quienes vivir la vida.
Durante la primera mitad de mis veinte, reconcilié mi caminar con Dios. Fue un momento perfecto porque, como estudiante universitaria, necesitaba ese refuerzo espiritual. Tuve un verdadero renacer cristiano. El crecimiento fue emocionante y el aprendizaje se volvió adictivo. Me encantó cómo tomó forma mi vida espiritual durante esos años. Sin embargo, esa etapa también estuvo marcada por la falta de amistades profundas y verdaderas que fueran de mi misma edad. La razón era que mi iglesia estaba compuesta principalmente por familias y no había un ministerio de jóvenes adultos.
Así que cuando finalmente me encontré, ya en mis veintes tardíos, dentro de un grupo de amigos que eran solteros, profesionales y cristianos, sentí que lo había logrado. Al principio, las amistades eran embriagadoras. No me cansaba de pasar tiempo con ellos. Soy una mariposa social, así que cada reunión era el paraíso para una extrovertida como yo. Y luego, poco a poco, empecé a notar las diferencias. La principal era que yo era considerada demasiado enfocada en la Biblia.
Cada vez que se presentaba una situación y el grupo podía opinar, sin falta ni demora, yo comenzaba diciendo: “La Biblia dice…”. Uno pensaría que eso sería algo bueno. Pero mientras más cómoda me sentía con mis amigos, más bíblicamente opinativa me volvía. Y así nació el apodo.
Los latinoamericanos tenemos un don especial para poner apodos a todo y a todos. No lo hacemos con mala intención. Simplemente es parte de nuestra naturaleza bromista, y el humor es nuestro principal lenguaje de amor. Somos maravillosamente graciosos de esa manera. Así que estar rodeada de un grupo de amigos latinoamericanos y recibir mi propio apodo se sentía normal.
En última instancia, tener la reputación de siempre citar la Biblia era algo bueno. Pero ser resentida por ser bíblicamente opinativa no lo era.
Aprender a comunicar con gracia
Qué bueno que la vida nos permite aprender, crecer y evolucionar. Puedo decir sin duda que, aunque sigo aferrada a mi conocimiento bíblico, hoy lo comparto con más sabiduría. Tuve que aprender a aplicar la Biblia con gracia a las situaciones. Tomó tiempo. Tomó decepciones, dolores del corazón y fracasos aprender a sentir y a empatizar con conjuntos de emociones complicadas. Tuve que permitir que otros me enseñaran a ser una buena oyente. Tuve que entrenarme a hablar menos. Tuve que estar abierta tanto a la retroalimentación como a la crítica. Y sí, fue difícil.
Como resultado de todos estos años de aprendizaje, ya no prescribo la Biblia como si fuera una dosis de medicina no deseada. He crecido en sensibilidad y en la capacidad de escuchar a los demás, de captar señales e indicios sobre lo que realmente se necesita o se espera de mí en una conversación. Esto significa que no siempre llego con respuestas. Llego con curiosidad y guío con preguntas. ¡Y sí! Soy 794 grados (en una escala del 0 al 1,000) menos abiertamente opinativa. Aún tengo opiniones, como todos, simplemente he aprendido que no siempre es necesario compartirlas.
Comunicar con gracia significa que no siempre llego con una agenda. Llego lista para crear espacio. Llego dispuesta a encontrar puntos en común y a conectar.
Lanzando Solteros en la Biblia
Es desde este entendimiento de comunicar con gracia que estoy estableciendo Solteros en la Biblia.
Honestamente, he consumido demasiado contenido sobre soltería, citas y relaciones. Lo hacía bajo el pretexto de investigar para Solteros Unánimes. A veces encontraba el contenido educativo. Otras veces, contradictorio. Y en su peor versión, sentía que mucho contenido menosprecia la soltería.
En medio de todo lo que consumía, me di cuenta de que, aunque hay buenas enseñanzas disponibles, son muy pocas las voces que dirigen y animan a las personas a buscar sabiduría bíblica.
Como cristianos, creo que estamos llamados a vivir conforme a principios bíblicos. Tal vez no podamos aplicar la Biblia de manera literal a todas las situaciones o experiencias de vida. Y aun así, la Biblia está destinada a guiarnos en nuestro caminar.
Así que la pregunta que planteo es esta:
¿Cómo se vería si fuéramos a la Biblia en busca de sabiduría para vivir la soltería y las citas?
Espero que podamos tener conversaciones abiertas y honestas. Que encontremos ánimo. Y que conectemos con personas afines en el camino.
Las reuniones de Solteros en la Biblia se realizarán cada mes. Se realizarán en persona en el área metropolitana de Cincinnati. Proximamente.
¿Te unes a mi?
Para obtener información sobre las próximas reuniones, consulta la página de eventos.
P.D. Para escribir esta publicación se utilizó inteligencia humana.
Sinceramente,
Jarissa


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